Sevilla: Descubrimiento Gastronómico en el centro histórico.

Hola amigos de Turviaje, ya hace algún tiempo de mí última visita a una ciudad para disfrutar de un restaurante, pero en este caso el lugar lo merece, os hablo del restaurante Torres Y garcia en el centro de Sevilla.

Sevilla de noche.

Sevilla es una ciudad mágica, muchos de vosotros sabéis que soy de Córdoba y como ya he explicado anteriormente, Córdoba y Sevilla tienen una rivalidad histórica, bien es cierto que aunque siempre saldremos juntos en la defensa de nuestra tierra Andalucía, rivalizamos por importancia en cuanto a ciudad, lo que una fue ahora es la otra y viceversa.

Pero he de reconocer que en medio de esa vorágine de sentimientos, Sevilla es una ciudad increible, caminar por la noche en Sevilla te transporta a otros lugares, a otros tiempos en los que la ciudad sigue siendo la que fue, la que unía España con América.

Sevilla en la complejidad de la noche es un oasis de monumentos alumbrados con esas luces típicas de todas la ciudades, en donde encuentras lugares preciosos que no están abarrotados por los turistas, que ya han dejado atrás sus visitas y ahora se dedican a pasar el tiempo.

Un paseo nocturno ofrece otras perspectivas de la ciudad y te regala las maravillosas vistas de una ciudad en calma.

La judería, bañada por las aguas de sus fuentes y de las gentes que salen a regar las flores te provee de unos increíbles olores de otras épocas.

Lugares de interés.

La calle Sierpes.

Sevilla de día es diferente a su noche, la vida nocturna es muy rica (mucho más en verano que la temperatura es fresca).

La calle Sierpes, es un remanso de tranquilidad en la que la historia que la precede te golpea los sentidos, creando un ambiente realmente interesante para pasear y poder contemplar la arquitectura de la que el ayuntamiento se ha apropiado hasta tal punto que es prácticamente imposible realizar una obra sin su consentimiento.

Un lugar que ha servido de inspiración a numerosos artistas y pintores de la ciudad, repleto de tiendas y gente por las mañanas, cambia su idiosincrasia en las noches cuando sus comercios están cerrados.

Incluso el nombre proviene de una leyenda urbana que decía que una gran serpiente que habitaba en las alcantarillas era la responsable de la desaparición de varios niños allá por el siglo XV, la cual fue matada por un preso y expuesta en la calle durante varios días para que todos la vieran.

El Mirador de Las Setas.

El lugar conocido como las setas, que en su interior  alberga un conjunto arqueológico, vestigios de la antigua ciudad romana de Híspalis.

El Antiquarium (nombre que tiene el interior) posee una rica historia desde la época romana de tiberio, además de una casa almohade, todo descubierto en la primera fase de construcción del Mirador de las setas.

A parte del interior puedes disfrutar del Mirador de Las Setas desde lo alto, lo cual te ofrece unas vistas privilegiadas de la ciudad de Sevilla.

Terraza del corte Ingles de la plaza de la Magdalena

Un lugar increíble para tomarse una cerveza o una copa, suele abrirse en algunos días de la semana, es un sitio para el encuentro y el relax, en el que además de las bebidas tienes unas vistas increíbles se celebran conciertos de algunos grupos de versiones, una agradable actividad para regalarte los oídos y la vista.

Y por fin llegó la hora de buscar algún lugar para cenar.

Torres Y García.

Sin miedo a equivocarme, puedo decir que el restaurante es un referente en la ciudad de Sevilla, situado en pleno centro de la ciudad el restaurante aúna la cocina rustica tradicional con una mezcla de modernidad que les funciona perfectamente.

Decorado al estilo rustico con toques de vanguardia, es una enorme casona sevillana restaurada con un jardín interior y maderas en las paredes, donde todo es natural destacando su luz cálida y sus rincones para cenar tranquilo.

Un lugar de encuentro de gente de edad media en Sevilla, que se sienten como en casa en un ambiente distendido pero a la vez elegante. Y fue aqui donde Matt, su novia Isabel y yo fuimos a cenar.

La Carta

La carta es bastante variada, en la que se plasma esa cocina rustica mediterránea que tanto nos vuelve locos pero con un toque de fusión que revela esa vanguardia de la que muchos alardean pero que pocos consiguen.

Aunque la carta se renueva según los productos que se encuentren en el mercado, os voy a hablar de aquellos que tuve el gusto de probar cuando visite el restaurante y de los cuales ninguno me pareció mediocre (raro en mí,  ya sabéis!!! jajaja)

Empecemos:

En la Barra

Nada más entrar al restaurante me llamó la atención la cerveza “Califa” una cerveza elaborada en Córdoba artesanalmente, escogí la variedad Trigo Limpio, como su nombre indica es una cerveza de trigo que es bastante agradable.

Nos la sirvieron envuelta en una bola de plástico rellena de hielo, que hacía que la cerveza se mantuviera fresca en mitad del calor de Sevilla.

La mesa:

La mesa y las sillas de madera que nos dieron en medio del callejón central, con vistas increíbles al logo del local (nótese la ironía), eran como os he comentado de estilo rustico, y aunque el lugar no era el más propicio para mí, esperaba que la comida fuera rica.

Los platos de marcaje, eran como los que tenía mi abuela en su casa, y eso me resultó gracioso y a la vez agradable, trayendo a mi mente recuerdos de la infancia, cuando me comía la sopa y resonaba la cuchara en ese plato hecho de aluminio.

Los vasos, también del estilo de una casa antigua y los tenedores y cuchillos completaban una mesa al más puro estilo rural, que a mi siendo de pueblo me parecía realmente acertado.

El Menú.

Aunque la carta tiene pocos platos como era obvio no íbamos a pedir toda la carta, ya que sería un panzón de comer y claramente nos costaría una pasta, así que os tendréis que conformar con los platos que probamos, (sorry)

Arroz cremoso de verduras con albahaca y queso payoyo.

Al estilo de un risotto pero sin llegar a serlo, este arroz estaba adecuadamente condimentado, el sabor de la albahaca era sutil, sin llegar a pasarse. Y por supuesto la combinación con este riquísimo queso de Andalucía lo hacia casi perfecto.

Lo completaba un crujiente de calabacín que cerraba el círculo, y venia servido en un bol de metal que era muy acorde con el local.

El plato en si estaba muy rico aunque si hubiera que ponerle un pero, diría que le faltaba un poco de sal para redondear el sabor, pero que disimulaba muy bien con la combinación con el queso.

Terrina de cochinillo asado con ensalada de col y mojo picón

Este plato, es como cuando estas los últimos minutos de clase antes de la salida, que mientras lo estas esperando te sientes impaciente y justo cuando suena el timbre (te ponen el plato) recibes una alegría inmensa.

La suntuosidad en cada bocado puede parecer pesada al llevar mucho tiempo comiendo, pero al ir acompañada de mojó picón recibe un toque picante que te cambia por completo el sabor a los pocos minutos.

Por último el toque de la ensalada de col le aporta la frescura necesaria que necesita, además la salsa que lleva en el fondo le aporta una alta calidad de sabores.

Tal vez la única pega que tengo que ponerle es que estaba un poco fría en la parte interna, tal vez por el tiempo que tardaron en servirla o tal vez porque al calentarla en la parrilla alguien se olvidó de algo.

En definitiva es un plato muy recomendable para pedir en Torres Y García.

Steak Tartar tibio sobre tuétano a la brasa.

El último plato que degustamos fue el mejor de los tres, la combinación del tuétano con el Steak es delicadísima, al introducirlo en la boca recibes el impacto de esa mezcla de sabores que te produce hasta conflictos internos.

Toda esta mezcla sería inútil si no se le aportara una textura crujiente. Pues bien eso es lo que han hecho los cocineros de este local sevillano, unos chips de patata que están clavados en mitad del Steak y que al comerlos realzan sobre manera los sabores.

Por último, en una pequeña cesta junto al hueso sobre el que está colocado el Steak Tartar te ponen unas patatas de esas que ahora llaman deluxe, pero que en realidad son las mismas patatas que hemos comido durante años en nuestras casas, y las cuales nos hacían tan felices cuando éramos pequeños.

Un Postre.

De la cantidad y calidad de postres que había en el local, los cuales como he dicho anteriormente van cambiando, nos decidimos por tomarnos una rica ensalada de frutos rojos con helado de lima. Por una parte porque después de la copiosa comida no era necesario seguir poniéndonos como “el Kiko”, por otra porque apetecía muchísimo algo fresco en el calor de Sevilla.

El emplatado es muy simple pero bastante bonito, cumple a la perfección la regla del menos es más y la combinación de colores realza la vista haciendo el postre mucho mas apetecible.

El sabor, bueno no es nada del otro mundo, es simplemente una ensalada de frutos rojos con un helado de hielo hecho con lima que le aporta la frescura necesaria a la fruta.

Para terminar:

Para terminar, podíamos habernos tomado un cóctel o algún cubata en el mismo local, pero decidimos marcharnos a otro lugar ya que hacia una niche fantástica en Sevilla, así que nos fuimos por el centro de la ciudad a dar un pequeño paseo que rebajara la comida.

Justo en la orilla del Guadalquivir, al lado del Puente de Triana hay muchos locales que están despuntando en la zona, al estilo de la ribera de Córdoba. Y cual fue la casualidad que encontramos un local bastante agradable.

Sojo Sevilla, un fantástico lugar para tomar una copa disfrutado de música chill-out que te permite hablar y relajarte justo al lado del Rio.

Me recordaba mucho al Sojo que hay en Córdoba en cuanto al ambiente que se respira pero el lugar es bastante mejor, pues está mucho más cerca del rio y es una terraza abierta (cosa de agradecer), eso si los precios siguen siendo igual de caros, aunque eso depende de cada uno.

Fin del viaje por Sevilla

En definitiva Sevilla ha sido para mi una segunda casa, un lugar en el que todavía me queda mucho por descubrir y disfrutar, y aunque en estos dos post que os he contado aquí solo os he dado unas pinceladas de lo vivido, prometo volver sin dudarlo (pero no en verano eh 😉 ) para seguir descubriendo lugares y rincones de la capital Andaluza.

Pronto volveré a estar cerca de aquí pues tengo infinidad de ganas de visitar la antigua ciudad romana de Itálica, donde se rodaron las mejores escena de la séptima temporada de Juego de Tronos.

Un saludo viajeros, nos vemos en el camino.

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