Crónicas de Escocia: Stirling, tras las huellas de William Wallace.

Hola mis amigos viajeros, todos recordareis la película BraveHeart de Mel Gibson, en la que se representa a William Wallace, pero pocos sabréis que la historia real no es así. En vuestra mente se quedó grabada la frase “Puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán la Libertad”, pues bien esa escena es de la batalla de Stirling, así que vamos a descubrir esta ciudad tras las huellas de William Wallace.

Bienvenidos a un nuevo capitulo de Crónicas de Escocia

Stirling la puerta a las Highlands.

Stirling es conocida como la puerta de Escocia, aunque la capital es Edimburgo, quien quiera conquistar Escocia debe dominar Stirling, los ingleses lo sabían y los escoceses lo saben.

Tal vez sea por esto por lo que siempre ha llamado la atención de todo el mundo desde los romanos. Si quieres enfrentar a tu enemigo, nada mejor que sea aquí.

Stirling se encuentra a medio camino entre Edimburgo y Glasgow, por lo que es la frontera invisible que separa las LowLands de las Highlands.

William Wallace diseño aquí la estrategia desde la colina donde se encuentra su monumento para vencer a un ejército, el inglés. que hasta la fecha no había sido derrotado nunca.

Stirling es una ciudad pequeña, mucho más que Edimburgo o Glasgow, por lo que puedes visitarla en un día, pero cuidado que su historia es grandiosa.

Como llegar de Edimburgo a Stirling.

Para llegar a esta ciudad, yo opté por una de las muchas opciones que se ofrecen pero la que para mí es la mejor.

Dado que soy un viajero responsable, opté por la opción menos contaminante y segura, coger el tren desde la Estación de Edinburgh Waverly hasta Stirling.

Foto sacada de Internet

Un trayecto que duró tan solo 51 minutos y en el cual conocí a varias personas que estaban visitando este país.

Para mí el tren es uno de los mejores medios de transporte, gracias a su escasa contaminación y a que coincides con viajeros con los que compartir experiencias.

El precio del billete dependiendo del día y de la hora a la que lo cojas suele rondar las 15£.

Cuando llegas a la ciudad de Stirling y te encuentras en la Estación de Trenes, lo mejor es dirigirte a la oficina de información donde podrás coger un mapa que te guíe por sus laberínticas calles.

Nuestro Itinerario.

Bien aquí muchos os recomendarán visitar el castillo lo primero, pues nosotros no lo hicimos así, por qué bueno pues en principio por varias razones.

Primero, al llegar a Stirling  fue imposible controlarme en cada lugar hay una foto o un sitio que merece ser la pena fotografiado, así que como estaba explorando la ciudad pues comencé por donde me dio la real gana.

Nada más cruzar la carretera que separa la estación de la ciudad, giré a la derecha, desde donde comencé una subida a uno de los (sin saberlo) barrios más bonitos de la ciudad.

Y es que eso de perderme se me da de lujo, y sé que a algunos de vosotros también.

Siguiendo por este itinerario inventado llegamos a un callejón digno de una foto, segunda vez que descubro que la gente Escocesa es sensacional.

Resulta que mientras tomaba la fotografía, un señor sale de su casa, y mirándome en silencio esperando a que yo terminara me dijo algo así como:

“Enhorabuena, acabas de fotografiar el callejón más antiguo del barrio, lo que tienes al lado es el Inn (pensión) más antigua de la ciudad.

A veces perderte supone descubrir estas pequeñas cosas.

Siguiendo con el Paseo.

Continuando con el paseo, comencé a descubrir lugares únicos rincones merecedores de una foto, mientras subía hacia no sabía muy bien dónde.

Justo cuando estaba en lo más alto de ese lugar me di cuenta que sin querer me había adentrado en la Old Town de Stirling, así que ya tenía que volver a aprovechar.

Otra foto más a los curiosos cañones y directo a la oficina de Turismo a por información.

Se me olvidaba, que había hecho esta foto, y resulta que es importantísima, esta columna, coronada con el unicornio (Animal Nacional de Escocia) es la Mercat Cross, que significa que la ciudad tenía permiso Real para alojar un mercado y comerciar.

Toda esta calle que es gigantesca, te va acercando a la oficina de Turismo, donde puedes pedir información acerca de las distancias y el itinerario más lógico para ver la ciudad.

Cárcel vieja de Stirling, Old Town Jail.

Como bien digo, todo este viaje fue realmente improvisado, no tenía ni idea de lo que estaba descubriendo, con lo cual no sabía que era este edificio.

Poco después, descubrí que se trataba de la cárcel vieja de Stirling un lugar que tiene mucha historia y el cuál podéis visitar por un precio realmente bueno, 5£ los adultos, los niños gratis.

Digo realmente bueno porque dentro hay representaciones de actores que relatan la vida de los presos en las cárceles escocesas y aunque yo me lo perdí, podéis disfrutarlo mucho porque seguro que esta genial.

Iglesia de la santa Cruz, Church of Holy Rude.

Esta iglesia es una de las más antiguas de Escocia, pero también del Reino Unido, su imponente figura guarda algunos secretos muy interesantes.

Sus techos de madera, sus columnas interiores y ese aire antiguo que refleja, ha sido testigo de grandes episodios de la historia escocesa, desde grandes bodas reales, a coronaciones y funerales.

Aquí podéis entrar sin ningún temor, ya que la entrada como en todas las iglesias de este país es gratuita.

Junto al lado, tenemos este magnífico edificio, que creo fue un antiguo hospital y que ahora hace las veces de bar donde parar a tomar un buen café, o deleitarte sacando fotos con estas perspectivas.

Visitando el Viejo Cementerio.

Si algo tiene Escocia, que sobrecoge al visitante son cementerios, y por supuesto Stirling no iba a ser menos.

Adyacente a la iglesia, podemos descubrir este maravilloso lugar, y aunque algunos lo de maravilloso os parezca exagerado, he de decir que en realidad lo es.

Es una parada obligada, entre la iglesia y el castillo, las lapidas son obras de arte en la que descansan ilustres personajes de la historia Escocesa, y nos da una sensación de paz muy necesaria en estos tiempos.

Ubicado en una pequeña colina, tiene algunas de las lapidas más artísticas, y desde lo más alto podemos contemplar una panorámica del cementerio, los campos y como no el castillo.

Castillo de Stirling.

Sin duda una de mis pasiones es visitar los castillos, pero lamentablemente no pude entrar en el de Stirling.

Pero eso no me detuvo a la hora de pasear por gran parte de sus murallas, y mirar desde lo más alto de ellas el punto que si de verdad iba a visitar esa tarde.

De todas formas como bien dije, prometo volver a Stirling y a escocia en general así que entraré a ver una de las maravillas de Escocia.

Dado que no entré sí que puedo informaros del precio y de alguno de sus atractivos, los cuales tengo ya muchas ganas de visitar.

El precio para adultos son unas 14.50£, para los niños de 5 a 15 años 8.70£, los desempleados 11.60 £, los niños menores de 5 años y los portadores de la Explorer Pass, entran gratis.

Mi pena se queda conmigo en que no pude entrar por varios motivos, así que aquí dejo mi foto triste desde fuera.

Desde la explanada del castillo, podemos ver al verdadero Braveheart, Robert de Bruce, no se os ocurra decir por ahí que William Wallace es Braveheart, o que la película de Mel Gibson refleja la realidad, porque para ellos es una película que odian.

Pues bien, desde este lugar tan grande podemos contemplar nuestro siguiente destino, además de poder sacar alguna que otra foto espectacular.

Monumento a William Wallace.

Llega la hora de cumplir un sueño, desde siempre he admirado la historia de este hombre, que consiguió vencer a los ingleses.

Como llegar al Monumento a Wallace.

La opción más factible es usar el autobús turístico que tiene como una de sus paradas la explanada del castillo, y digo la más factible porque hay otras muchas, pero esta es la que mejor te puede salir.

Por un precio de unas 2.50£ o 3 £ puedes llegar hasta la terraza que hay al pie de la colina, y tarde unos 20 minutos más o menos.

Si quieres también puedes hacerlo a pie, unos 25/30 minutos desde el puente de Stirling, y así vas viendo el camino.

Yo esta última opción la recomiendo si eres bastante activo, porque al llegar a la falda de la colina tienes que subir hasta arriba, y después tienes que subir toda la torre que son unos 246 escalones.

Así que, por eso para mí la opción más factible es ir en bus hasta la colina donde sacarás los tickets, y desde allí subir a pie hasta el monumento.

El precio de los tickets para la visita es de adultos 9.50 £; niños entre 5 y 15 años, 5.90 £; desempleados y mayores de 60 años, 7.60 £ menores de 5 años, gratis.

Subida al Monumento a Wallace.

La subida se hace por un camino en pendiente, es una de las actividades esenciales que debes hacer, pues por mitad del sendero vas encontrando algunas curiosidades.

Este sendero se conoce como “el Camino de Wallace” y es parte esencial de la subida, como bien digo, tardaras en recorrerlo unos 15/20 minutos por un camino de piedra dura con grandes cuestas.

A cada paso, en cada rinconcito encontramos algunas cosas que van llamando tu atención. Desde maravillosas tallas de madera a bosques profundos, e incluso setas.

Esta subida como dije anteriormente es un poco dura, pero merece mucho la pena tan solo por la recompensa de las vistas al llegar a la explanada del monumento.

Cuando llegas al monumento a Wallace, podemos parar a tomar un refrigerio o nuestro aperitivo en uno de los bancos que hay junto al mismo.

Es importante siempre dejar todo tal y como nos lo encontramos al llegar, y recoger la basura que generemos, así los demás podrán seguir disfrutado de las mismas condiciones que nosotros.

Representación en el La Colina.

Como digo, a veces la suerte te sonríe, y es que justo después de comer el aperitivo, subimos a ver las vistas, cuando de repente la gente se agolpaba a nuestras espaldas.

Resulta que teníamos la gran suerte de contemplar la representación de Wallace y Andrew de Moray donde se comenzó a gestar la estrategia para vencer.

Si no sabes inglés te va a ser muy complicado seguir lo que se dice, pero en resumidas cuentas lo que se viene a decir es cómo se gestó la victoria, los planes y las mediaciones que hubo para que Wallace consiguiera la victoria.

La recreación parece tan real, con sus notas de humor, los pensamientos aportados por los actores y el lugar donde se producen te hacen sentir participe de la aventura. 

Un gran preludio para la Subida al Monumento.

Este monumento, dedicado a William Wallace es un auténtico museo en su interior. Está dividida en varios niveles con lo cual la visita va “In crescendo”.

Planta baja:

En este lugar es donde se encuentra la casa del guardián, una habitación donde las personas que no pueden acceder por las escaleras pueden utilizar. Es bastante cómoda.

Nivel 1: La Sala De Armas.

Para acceder a cada uno de los niveles tenemos que subir por esas escaleras de caracol que recordare toda la Vida.

Son bastante estrechas así que si veis que tenéis hueco para pasar no lo dudéis, porque no es posible que haya atascos.

En este nivel se te involucra en el contexto histórico, en el año 1297, cuando se ganó la batalla a los soldados ingleses sobre el Rio Forth.

Nivel 2: La sala de los héroes.

En esta sala es donde se refleja el espíritu de Wallace, desde los que lucharon con él, hasta los que imbuidos de ese espíritu hicieron grandes gestas, llegándolos a reconocer como héroes de Escocia, otorgándoles un sitio junto a Wallace.

Aquí se narra la historia de 14 mujeres extraordinarias que influyeron para siempre en la historia de Escocia.

También es en esta sala donde podemos ver la espada de William Wallace, como un símbolo de Valor y talento, que se conserva en el monumento desde 1888.

Nivel 3: La Cámara Real.

Aquí es donde descubrimos algunos datos sobre la construcción del monumento, convertido hoy en día en uno de los puntos de referencia más importantes de las visitas a Escocia.

También hay lugar para que los niños construyan su propio monumento a Wallace.

Ultimo Nivel: La Corona.

Este es el último nivel, ya nos encontramos en lo más alto del monumento, con unas vistas espectaculares de los campos de Stirling.

Desde aquí tenemos la sensación de estar en lo más alto del mundo, sentir el placer de ver estos paisajes desde lo más alto del monumento es algo realmente increíble.

Todo el recorrido que hemos hecho te lleva hasta este punto, aquí es donde todo cobra sentido al recibir el viento en la cara, a contemplar desde las alturas el verde escocés, el agua del Forth, y poder descubrir cada punto de Stirling desde las alturas.

Con este lugar, termina la visita a Stirling, la ciudad de William Wallace, un sueño cumplido, un lugar al que volver y seguir descubriendo cosas, Escocia es el país que me ha ganado, todo aquí es extremadamente sobrecogedor y con una historia apasionante.

Prometo volver pronto, seguir descubriendo el país, y por supuesto cuando sea posible repetiré unos días cada año, tan solo para saber más de un País realmente precioso.

“Un saludo y nos vemos en el camino”

Pedro E. Juzgado

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